José Eugenio Montoya Ospina y el imaginario Embera Chamí

Hoy en Teatro Azul, en el marco de la Programación Azulado 2017, tendrá lugar el estreno de ‘Aribada, El Guardián del Monte’, pieza de cine digital de Poncharelo Films, en coproducción con Llano Duque Producciones y Armenia Social Films.

El documental, dirigido por el quindiano José Eugenio Montoya Ospina, fue ganador de la primera Beca Departamental para la Cinematografía, otorgada por la gobernación del Quindío en 2016 a través de la secretaría de Cultura.

La producción retoma una leyenda del imaginario Embera Chamí, la cual tiene como protagonista al Aribada, una persona muerta que el jaibaná (médico tradicional de la comunidad), regresa a la vida luego de enterrarlo debajo de su casa. El documental es narrado desde la acción espontánea de miembros del resguardo indígena Dachí Akore Drüa, que viven en el corregimiento de Quebradanegra, Calarcá.

José Eugenio, ¿de dónde viene su interés por la producción audiovisual y el cine?
Desde pequeño mi padre me llevaba a ver películas al teatro Yarí en Calarcá, el icónico “matiné” desplazado, junto a los teatros, por los cinemas y la avalancha “hollywoodense”. También lo acompañaba a los ensayos de sus obras de teatro, mientras él con su grupo hacían lo suyo, yo recorría los pasillos, camerinos y otros espacios que me llenaban de asombro. Los escenarios, el teatro, el cine, la poesía, siempre estuvieron presentes en mi infancia, las historias rondaban mi mente y abrían dimensiones espirituales.  Finalizando el bachillerato, mi mejor amigo compró una Handycam. En aquella época era todo un acontecimiento, con esta empezamos desde lo lúdico y la alegría a realizar pequeñas películas que grabábamos mientras nos divertíamos. Siempre sentía la necesidad de crear con mi grupo una ficción, explorábamos efectos especiales, perspectivas, personajes, encuadres, desde lo más rudimentario, lo intuitivo y lo recursivo, y así me fui enamorando de esa herramienta para contar historias que resultaba ser la cámara. Creo que esta fue la razón que me llevó a estudiar comunicación social y periodismo, donde elegí enfatizar en televisión y medios audiovisuales.

Poncharelo Films ha realizado varios seriados sobre comunidades indígenas de Colombia. ¿A qué se debe el marcado interés por este tema?    
Responder a esta pregunta no es fácil, no porque sea difícil de narrar, sino por lo complejo de entender. Para hablar con la verdad, debo referirme a los sueños, a la magia y al misticismo, lo cual para muchos, y más en este medio, sería como montar una patraña o pasar de lo verídico a la charlatanería. Solo puedo contestarle que ellos aparecieron en mis sueños; luego, de una manera impensada, sin tener relación material o física con ellos, fuimos invitados a coproducir el seriado Rutas Ancestrales para el canal Telecafé, donde mi vida tomó un giro radical y sentí mi conexión absoluta con sus pensamientos, sus maneras de vivir, su respeto por la pacha mama, sus poéticas y cosmovisiones, dando a mi vida esa pasión que reconstruyó el sentido de mis búsquedas.

¿Cómo fue el proceso que los llevó a ser ganadores de la primera Beca Departamental para la Cinematografía?
Realizamos más de 50 capítulos documentales con comunidades indígenas de Colombia para seriados de televisión: Rutas Ancestrales, Yo Minoría Absoluta, Raza Viva, Hijos de la tierra, entre otros. Muchos de estos fueron realizados con comunidades Embera Chamí, por lo cual fuimos profundizando y conociendo su identidad cultural.  Luego, el camino nos condujo a trabajar con las comunidades Embera Chamí del Quindío, reconocimos sus problemáticas, su historia, su resistencia, sus tradiciones, costumbres y leyendas, entre ellas la del Aribada, un mito milenario que va mutando según sus necesidades. En Puerto Samaria, asentamiento a orillas del río De la Vieja, en Montenegro, en la frontera con el Valle del Cauca, en ese entonces, le hablo de 4 años atrás, esta comunidad vivía en unas condiciones lamentables, sin embargo, seguían aferrados a su identidad cultural, y algo que nos llamó la atención fueron sus leyendas, en especial la del Aribada. Así surgió la idea, fuimos imaginando como narrarla de una manera creativa y que se acercara al imaginario propio de ellos, y pensamos que lo mejor era apostarle a una animación.  Cuando la gobernación del Quindío abre la convocatoria el año pasado, ya teníamos algo muy adelantado desde la preproducción, la investigación y el guion, así que nos animamos a enviar la propuesta, y fuimos ganadores.

¿Quiénes conformaron el equipo para realizar de esta pieza de cine digital? 
Los verdaderos posibilitadores son la comunidad embera del resguardo Dachi Akore Drüa, Albeiro Mejía, quien fuera gobernador del cabildo de Puerto Samaria donde comenzó, hace 4 años este propósito. Con él y su familia compartimos y forjamos paso a paso una buena amistad, ellos hicieron la producción local y de campo.

Llano Duque producciones, liderada por Alejandro Llano y Vicky Duque, con quienes venimos trabajando desde hace más de 8 años, y que sentimos como de la casa, hicieron la foto fija, la producción general, la captura de sonido y el aporte técnico principal; Armenia Social Films, en cabeza de Álvaro Aldana, consagrado director y productor de cine social, con la asistencia de Francisco Duarte, realizaron el detrás de cámaras; Camilo Plaza, músico investigador se encargó de la musicalización junto con algunos miembros de la comunidad; Diego Alejandro Giraldo diseñó el personaje animado y dirigió el concepto artístico del corto; Otto Ríos y Ángela Piedrahíta hicieron las tomas aéreas; María del Mar Ramírez en el proceso legal y administrativo, y Daniel Sánchez y yo, en el equipo de realización.

¿Qué verán los quindianos en el estreno del documental ‘Aribada, El Guardián del Monte’ este jueves en Teatro Azul?
Primero quiero recordarles a todos que el Quindío sí tiene indígenas, nacidos, criados y con sus proyectos de vida en este territorio, así que sus costumbres y cultura son parte de la idiosincrasia quindiana.  Invito a los lectores de LA CRÓNICA a que conozcan más sobre los embera chamí, que son nuestros vecinos, viven en la ciudad, en los barrios marginales y cordones de miseria de Armenia, viven en Montenegro, en La Tebaida, en Calarcá, en Quimbaya, en Córdoba.  Su pensamiento, lengua, cosmovisión y cultura son únicas, excepcionales y auténticas.  ‘Aribada, El Guardián del Monte’ es una leyenda milenaria, un corto narrado por las nuevas generaciones, un mito que genera respeto y valoración por la vida y la naturaleza.  Los invitamos a que disfruten esta noche de cine con nuevos planteamientos, mensajes ancestrales y con un tratamiento fotográfico para el deleite visual. Además, la proyección de esta noche se realiza con el fin de recaudar fondos para poder llevar el documental a escenarios internacionales, y ponerlo a participar en festivales de todo el mundo

www.cronicadelquindio.com

Sobre admin